Julio Camba

Julio Camba (Vilanova de Arousa, Pontevedra, 1884-Madrid, 1962), periodista y escritor dotado de una fina ironía, es una de las figuras más destacadas de la literatura española del siglo XX.

Nacido en el seno de una familia de clase media, comienza a escribir en la prensa local gallega en torno a los 16 años, y poco después se embarca como polizón hacia Buenos Aires. Allí se introduce en los círculos del anarquismo y publica en diversos periódicos, pero, debido a sus actividades políticas, es deportado a España en 1902. Llegado a Madrid, colabora con la prensa anarquista y funda el semanario El Rebelde, cuyas publicaciones le llevan a ser juzgado en varias ocasiones por delitos de imprenta, hasta que, clausurado el semanario por orden judicial, comienza a trabajar para El País en 1905.

Un año más tarde tiene lugar un suceso crucial en la vida del escritor: el fallido atentado del anarquista Mateo Morral contra la comitiva de Alfonso XIII y Victoria Eugenia el día de su boda causa decenas de muertos entre la multitud. Ello contribuye a que nuestro autor, tras tener que prestar declaración sobre sus vínculos con Morral, se distancie definitivamente de los anarquistas y desarrolle una visión del mundo escéptica, irónica y, más adelante, conservadora, sin renunciar jamás a su espíritu ácrata. Después de trabajar en España Nueva y El Mundo, en 1908 decide dejar atrás también el periodismo político y su vida bohemia en la capital para comenzar su carrera como corresponsal extranjero, que continuará durante esa década y las dos siguientes en Francia, Inglaterra, Alemania, Suiza, Italia, Portugal y Estados Unidos, como colaborador de varios periódicos. Además, desde 1916 y a lo largo de la década de 1920 se publican con notable éxito varias antologías de sus artículos.

Cuando se proclama la Segunda República en 1931, Camba regresa a España desde Nueva York, esperanzado con el cambio, y confiando en que su amplia trayectoria profesional le permita obtener un cargo diplomático. Pero, decepcionado por no conseguirlo y desencantado con el rumbo de la República, en la que echa en falta un nuevo espíritu público y ve, más que un cambio de régimen, un cambio de nombre del régimen, publica sus críticas a la misma en el diario ABC y en el volumen Haciendo de República (1934), críticas que se endurecen tras la Revolución de Asturias; lo cual no obsta para que el periódico liberal y republicano Ahora, dirigido por Manuel Chaves Nogales, lo contrate en 1936 como corresponsal en Londres.

Después del estallido de la Guerra Civil, que lo sorprende en Lisboa, regresa a Vilanova de Arousa, desde donde escribe para el ABC de Sevilla a partir de julio de 1937 y continúa con sus duras críticas a la República, lo que lo vinculará de modo peculiar con el bando sublevado. Una vez finalizada la contienda, ante el desolador panorama de la posguerra, vive durante un tiempo en Portugal, y desde allí sigue enviando sus artículos a ABC, aunque esas colaboraciones en prensa se interrumpen durante varios años. Finalmente, en 1949 regresa a Madrid y se instala en el Hotel Palace, donde, sumido en el desencanto y el hastío, llevará una existencia solitaria y retirada hasta su muerte.

Entre sus obras, casi todas ellas recopilaciones de artículos, destacan El destierro (1907), Playas, ciudades y montañas (1916), Londres (1916), Alemania (1916), Un año en el otro mundo (1917), La rana viajera (1920), Aventuras de una peseta (1923), Sobre casi todo (1928), Sobre casi nada (1928), La casa de Lúculo (1929), La ciudad automática (1932), Haciendo de República (1934), Etc., etc. (1945) y Mis páginas mejores (1956).


Títulos publicados:

Mis páginas mejores
Haciendo de República
Al borde de la guerra

Share